El complejo Mont Royal es un negocio familiar, donde nuestro objetivo es hacerte sentir como en tu casa de la playa de San Juan. No somos un super complejo hotelero con muchas habitaciones, pero te podemos asegurar que no te faltará ningún detalle y que suplimos las grandes superficies con un lugar: cuidado e íntimo, con espacios acogedores y originales.

Estamos situado al lado del mar, el centro y los principales medios de transporte. En nuestro hostal te sentirás cuidado y atendido como nuestro invitado, podrás disfrutar de  nuestra exquisita comida y un trato personalizado y muy familiar. Queremos hacer de tu visita una experiencia para no olvidar.

Nuestra familia lleva trabajando en la hostelería desde el año 1982. Cada día nos esforzamos hombro a hombro padres, tíos, hijos y hermanos para conservar el legado de los fundadores, crear un lugar único donde nuestros clientes se sientan como en casa.

Llegamos desde Ponferrada a la costa alicantina, cargados de sueños y buenos propósitos. El Complejo Mont Royal, ha ido evolucionando, actualizándonos día a día para llegar al punto en el que nos encontramos hoy, un complejo multifuncional con diferentes espacios: Hostal Mont Royal, Restaurante Pizzería Ghetto Vecchio y Restaurante La Payoza.

¡Bienvenidos a nuestra casa!. Te invitamos a que vengas a conocernos y vivas unas vacaciones únicas.

La evolución del complejo Mont Royal:

Iniciamos nuestro proyecto hostelero con el restaurante Los Botijos en la playa de San Juan. Parada obligatoria para todos los que querían probar nuestras famosas patatas bravas y nuestras tapas caseras. A día de hoy todavía conservamos muchos amigos, que siguen visitándonos año tras año.

Fueron años muy gratificantes donde vimos evolucionar la zona, la playa y la gente. Aprendimos muchísimo de esta experiencia y a día de hoy aún recordamos con nostalgia nuestros primeros años en Alicante.

Años más tarde emprendimos nuestro propio proyecto, para ello buscamos un rincón muy especial que nos permitió crear el complejo Mont Royal. Durante unos años fuimos conocidos por la Discoteca Night Fever, un clásico para los autóctonos de la zona, y por los grandes banquetes que solíamos organizar. Muchísimas personas pasaron por nuestras instalaciones, jóvenes, familias, parejas… Fue una etapa en la que aprendimos muchísimo sobre el trato con las gente, y descubrimos que lo importante de un negocio son las personas.

Siempre atentos a las necesidades de la zona y de nuestros clientes; hemos conseguido evolucionar y transformarnos en lo que ahora es un espacio polivalente para acoger a nuestro público y ofrecer un servicio (según nuestros clientes) de excelente calidad humana y profesional.

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